Salud mental y bienestar de los profesionales sanitarios
La salud mental de los profesionales sanitarios está influida por determinantes sociales y factores laborales. Es clave identificar riesgos y recursos, promover la equidad en el acceso a […]
Los profesionales sanitarios se enfrentan con frecuencia al fallecimiento de los pacientes y, en función de su personalidad y su formación, pueden provocarles procesos dolorosos. Aprender a identificarlo, pedir ayuda y realizar seguimiento, la principales claves
El fallecimiento de un paciente es un suceso que puede afectar al profesional sanitario1. Para gestionar estas situaciones de la mejor manera posible, sostener la calidad asistencial y mantener el bienestar del equipo médico resulta esencial2:
Normalmente, entre los sanitarios se identifican dos marcos discursivos dominantes en relación con la expresión del duelo3:
Para muchos, asumir sus responsabilidades profesionales mientras experimentaban su duelo genera tensiones y contradicciones, incluso sentimientos de desequilibrio y frustración. Para otros, el dolor provoca un proceso de reflexión que ocasiona un cambio de mentalidad y una realineación de valores3.
Los médicos residentes suelen tener más dificultades con los límites discursivos de la expresión del dolor y muestran menos seguridad a la hora de saber cuándo y con quién es aceptable mostrarse vulnerables. Por su parte, los médicos más experimentados discuten con más facilidad sobre el dolor y a menudo enmarcan estas experiencias como fuentes de sabiduría más profundas3.
El fallecimiento de un paciente puede generar en el profesional sanitario culpa, impotencia o frustración. En los casos en los que esas emociones no se articulan se pueden condensar en agotamiento emocional o síndrome de burnout4.
La retirada de los sistemas de soporte vital o la extubación es un momento crítico en la práctica médica y a menudo conduce a sentimientos de culpabilidad entre los profesionales de la salud5.
Una estrategia de ayuda psicológica a las personas afectadas puede abarcar4:
Esta perspectiva mejora el bienestar del profesional y reduce el riesgo de que surja una mala praxis asistencial o hasta se abandone la profesión. Sin embargo, requiere que exista un compromiso institucional y que los centros sanitarios le dediquen recursos económicos y materiales.
Respaldar al profesional afectado por la muerte de un paciente requiere que se produzca una observación sistemática de sus consecuencias para evitar que un duelo excesivo derive en una patología2.
En este sentido, se proponen algunas acciones para seguir el curso de los acontecimientos2:
Este seguimiento permite que el duelo se trabaje como parte del sistema, no como un evento aislado, si se analizan causas, efectos y mejoras tras cada caso2.
La salud mental de los profesionales sanitarios está influida por determinantes sociales y factores laborales. Es clave identificar riesgos y recursos, promover la equidad en el acceso a […]
Las instituciones deben contemplar tanto los entornos sanitarios como los centros educativos que colaboran en la formación inicial a la hora de elaborar sus políticas, pues la muerte y el duelo afectan a las dinámicas interprofesionales2.
Las administraciones sanitaria y educativa de España han elaborado guías dirigidas a profesionales de la salud ante escenarios de duelo. Estos documentos incorporan anexos con algoritmos, formularios e instrumentos que permiten detectar de manera precoz los momentos cuando las situaciones se complican2.
Contar con un protocolo común permite alinear las prácticas de apoyo, definir competencias y asegurar que los profesionales de los ámbitos hospitalarios, comunitarios y docentes actúan de manera coherente2.
La integración de contenidos sobre duelo y muerte en la formación de los futuros profesionales sanitarios resulta clave. Un estudio identificó que los profesionales de enfermería manifiestan que no reciben una preparación suficiente para afrontar de forma adecuada la muerte de sus pacientes6.
Por ello, conviene que los centros educativos de ciencias de la salud7:
De esta forma se prepara a profesionales que no solo atienden la enfermedad, sino también la pérdida y sus repercusiones, y se reduce la sensación de fracaso asociada a la muerte7.
Más allá de la formación inicial, resulta imprescindible ejecutar programas de capacitación permanente. A lo largo de la trayectoria profesional, el duelo y el desgaste emocional por burnout están íntimamente ligados1.
Así, un buen programa formativo debe6:
La implementación de estas medidas contribuye a amortiguar el impacto emocional y mantener la calidad del cuidado a otros pacientes6.
Fuentes:
1.Portales Médicos, La muerte del paciente, el proceso de duelo y el síndrome de burnout en el personal sanitario https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/la-muerte-del-paciente-el-proceso-de-duelo-y-el-sindrome-de-burnout-en-el-personal-sanitario/
2. Servicio Andaluz de Salud, Guía para profesionales de la salud ante situaciones de duelo y anexos https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/publicaciones/guia-para-profesionales-de-la-salud-ante-situaciones-de-duelo-y-anexos
3. Sage Journals, Working Through Loss: A Critical Discourse Analysis of Physicians’ Grief https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/10497323251383834
4. Revista Chilena de Pediatría, Relación entre apoyo en duelo y el síndrome de Burnout en profesionales y técnicos de la salud infantil https://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0370-41062017000500007&script=sci_arttext
5. Holistic Nursing Practice, Ethical Challenges and Stress for Health Care Professionals in Life Support Withdrawal https://journals.lww.com/hnpjournal/fulltext/9900/ethical_challenges_and_stress_for_health_care.115.aspx
6. Universidad Pontificia Comillas, El duelo desde la perspectiva del sanitario. Un proyecto educativo https://repositorio.comillas.edu/xmlui/handle/11531/77800
7. Universidad de La Laguna, Muerte, duelo y burnout en personal sanitario de Tenerife https://riull.ull.es/xmlui/bitstream/handle/915/31771/Muerte%20y%20sindrome%20de%20Burnout%20en%20personal%20sanitario%20de%20Tenerife.pdf
Los profesionales sanitarios se enfrentan con frecuencia al fallecimiento de los pacientes y, en función de su personalidad y su formación, pueden provocarles procesos dolorosos. Aprender a identificarlo, pedir ayuda y realizar seguimiento, la principales claves
El fallecimiento de un paciente es un suceso que puede afectar al profesional sanitario1. Para gestionar estas situaciones de la mejor manera posible, sostener la calidad asistencial y mantener el bienestar del equipo médico resulta esencial2:
Normalmente, entre los sanitarios se identifican dos marcos discursivos dominantes en relación con la expresión del duelo3:
Para muchos, asumir sus responsabilidades profesionales mientras experimentaban su duelo genera tensiones y contradicciones, incluso sentimientos de desequilibrio y frustración. Para otros, el dolor provoca un proceso de reflexión que ocasiona un cambio de mentalidad y una realineación de valores3.
Los médicos residentes suelen tener más dificultades con los límites discursivos de la expresión del dolor y muestran menos seguridad a la hora de saber cuándo y con quién es aceptable mostrarse vulnerables. Por su parte, los médicos más experimentados discuten con más facilidad sobre el dolor y a menudo enmarcan estas experiencias como fuentes de sabiduría más profundas3.
El fallecimiento de un paciente puede generar en el profesional sanitario culpa, impotencia o frustración. En los casos en los que esas emociones no se articulan se pueden condensar en agotamiento emocional o síndrome de burnout4.
La retirada de los sistemas de soporte vital o la extubación es un momento crítico en la práctica médica y a menudo conduce a sentimientos de culpabilidad entre los profesionales de la salud5.
Una estrategia de ayuda psicológica a las personas afectadas puede abarcar4:
Esta perspectiva mejora el bienestar del profesional y reduce el riesgo de que surja una mala praxis asistencial o hasta se abandone la profesión. Sin embargo, requiere que exista un compromiso institucional y que los centros sanitarios le dediquen recursos económicos y materiales.
Respaldar al profesional afectado por la muerte de un paciente requiere que se produzca una observación sistemática de sus consecuencias para evitar que un duelo excesivo derive en una patología2.
En este sentido, se proponen algunas acciones para seguir el curso de los acontecimientos2:
Este seguimiento permite que el duelo se trabaje como parte del sistema, no como un evento aislado, si se analizan causas, efectos y mejoras tras cada caso2.
Las instituciones deben contemplar tanto los entornos sanitarios como los centros educativos que colaboran en la formación inicial a la hora de elaborar sus políticas, pues la muerte y el duelo afectan a las dinámicas interprofesionales2.
Las administraciones sanitaria y educativa de España han elaborado guías dirigidas a profesionales de la salud ante escenarios de duelo. Estos documentos incorporan anexos con algoritmos, formularios e instrumentos que permiten detectar de manera precoz los momentos cuando las situaciones se complican2.
Contar con un protocolo común permite alinear las prácticas de apoyo, definir competencias y asegurar que los profesionales de los ámbitos hospitalarios, comunitarios y docentes actúan de manera coherente2.
La integración de contenidos sobre duelo y muerte en la formación de los futuros profesionales sanitarios resulta clave. Un estudio identificó que los profesionales de enfermería manifiestan que no reciben una preparación suficiente para afrontar de forma adecuada la muerte de sus pacientes6.
Por ello, conviene que los centros educativos de ciencias de la salud7:
De esta forma se prepara a profesionales que no solo atienden la enfermedad, sino también la pérdida y sus repercusiones, y se reduce la sensación de fracaso asociada a la muerte7.
Más allá de la formación inicial, resulta imprescindible ejecutar programas de capacitación permanente. A lo largo de la trayectoria profesional, el duelo y el desgaste emocional por burnout están íntimamente ligados1.
Así, un buen programa formativo debe6:
La implementación de estas medidas contribuye a amortiguar el impacto emocional y mantener la calidad del cuidado a otros pacientes6.
Fuentes:
1.Portales Médicos, La muerte del paciente, el proceso de duelo y el síndrome de burnout en el personal sanitario https://www.revista-portalesmedicos.com/revista-medica/la-muerte-del-paciente-el-proceso-de-duelo-y-el-sindrome-de-burnout-en-el-personal-sanitario/
2. Servicio Andaluz de Salud, Guía para profesionales de la salud ante situaciones de duelo y anexos https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/publicaciones/guia-para-profesionales-de-la-salud-ante-situaciones-de-duelo-y-anexos
3. Sage Journals, Working Through Loss: A Critical Discourse Analysis of Physicians’ Grief https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/10497323251383834
4. Revista Chilena de Pediatría, Relación entre apoyo en duelo y el síndrome de Burnout en profesionales y técnicos de la salud infantil https://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0370-41062017000500007&script=sci_arttext
5. Holistic Nursing Practice, Ethical Challenges and Stress for Health Care Professionals in Life Support Withdrawal https://journals.lww.com/hnpjournal/fulltext/9900/ethical_challenges_and_stress_for_health_care.115.aspx
6. Universidad Pontificia Comillas, El duelo desde la perspectiva del sanitario. Un proyecto educativo https://repositorio.comillas.edu/xmlui/handle/11531/77800
7. Universidad de La Laguna, Muerte, duelo y burnout en personal sanitario de Tenerife https://riull.ull.es/xmlui/bitstream/handle/915/31771/Muerte%20y%20sindrome%20de%20Burnout%20en%20personal%20sanitario%20de%20Tenerife.pdf