Salud mental y bienestar de los profesionales sanitarios
La salud mental de los profesionales sanitarios está influida por determinantes sociales y factores laborales. Es clave identificar riesgos y recursos, promover la equidad en el acceso a […]
La OMC desgrana el estado de la profesión médica y aborda aspectos como el envejecimiento profesional, la distribución territorial, la formación especializada y los desafíos estructurales
España cuenta hoy con 439 facultativos por cada 100.000 habitantes, una cifra superior a los 420 de la media de la Unión Europea (UE), que sitúa a nuestro país como el 11.º en cuanto a densidad de médicos en el territorio comunitario1.
Sin embargo, la aparente fortaleza cuantitativa que supone tener más de 310.558 médicos colegiados (a 31 de diciembre de 2024) convive con tensiones crecientes en el funcionamiento cotidiano del Sistema Nacional de Salud (SNS)2.
El Estudio de Demografía Médica 2025 que la Organización Médica Colegial (OMC) difundió en octubre ofrece una radiografía detallada de la situación que permite analizar el problema de manera profunda desde una perspectiva estructural2.
Uno de los mensajes más claros de la OMC es que España no presenta un déficit estructural de médicos en términos de oferta. Este organismo subraya que la densidad de profesionales sanitarios es elevada y que el verdadero reto reside en cómo se organiza y gestiona la demanda asistencial2.
Dicho de otro modo, disponer de más médicos no garantiza una mayor eficiencia y ampliar infraestructuras tampoco reduce las listas de espera de manera automática si los flujos de trabajo no están bien coordinados2.
Así, la eficiencia del SNS está condicionada por diversos factores, como el hecho de estar fragmentado en 17 sistemas sanitarios autonómicos, la falta de datos compartidos sobre especialistas por territorio y la dificultad para planificar a medio y largo plazo, en un contexto de envejecimiento poblacional y aumento de la cronicidad2.
Por este motivo, los autores del estudio insisten en que la sobrecarga asistencial observada en determinados ámbitos no responde tanto a la escasez global de profesionales como a desequilibrios organizativos y territoriales que impactan directamente en el rendimiento2.
El envejecimiento de la profesión médica constituye uno de los principales desafíos demográficos del SNS. Los datos del registro colegial indican que el 36 % de los médicos tiene 55 o más años y las proyecciones establecen que uno de cada cuatro facultativos se jubilará en la próxima década2.
Esta cifra se eleva ligeramente entre los médicos sin especialidad, donde la tasa de jubilación estimada alcanza el 25,7 % en 2035, frente a una proporción algo inferior entre los especialistas2.
No parece que el relevo generacional se vaya a producir de forma homogénea, ya que comunidades autónomas como Aragón, Asturias y Castilla y León concentran los mayores porcentajes de profesionales próximos a la jubilación. Además, el impacto varía: especialidades como Medicina Legal y Forense (57,9 %), Medicina del trabajo (57,4 %), Bioquímica Clínica (54,9 %) o Análisis clínicos (51,0 %) arrastran un envejecimiento acusado2.
Aunque el número de plazas de médicos internos residentes (MIR) ha aumentado de forma sostenida, la reposición efectiva depende de múltiples factores: abandonos, movilidad, cambios de ámbito profesional y capacidad real de absorción por parte de los servicios de salud autonómicos2.
Uno de los elementos más destacados del informe es la diferencia entre densidad de médicos por población y densidad por superficie. Mientras comunidades como Madrid, Asturias o Navarra superan ampliamente la media nacional en médicos por 100.000 habitantes, el análisis por kilómetro cuadrado pone de manifiesto una realidad muy distinta en múltiples zonas de la geografía española2.
En comunidades extensas y poco pobladas como Castilla-La Mancha, Extremadura y Castilla y León, la densidad de médicos por km² (0,12; 0,14; y 0,15; respectivamente) es significativamente inferior a la media nacional, lo que condiciona el acceso efectivo a la atención sanitaria. Este contraste resulta clave para entender por qué el problema no es tanto cuántos médicos hay, sino dónde ejercen y en qué condiciones2.
Eso sí, existe una movilidad geográfica creciente: el 17,9 % de los médicos ha cambiado de provincia desde su primera colegiación y el 13,4 % ha cambiado de comunidad autónoma, especialmente en aquellos que tienen entre 35 y 54 años. Estos flujos internos influyen directamente en la disponibilidad real de profesionales en cada lugar y refuerzan la complejidad del equilibrio autonómico2.
La salud mental de los profesionales sanitarios está influida por determinantes sociales y factores laborales. Es clave identificar riesgos y recursos, promover la equidad en el acceso a […]
Frente al discurso recurrente sobre la “fuga de médicos” al extranjero, el estudio aporta un matiz relevante: la migración internacional es limitada. Entre 2017 y 2024, la tasa de médicos que abandonaron España rondó el 11,7 %. Asimismo, muchos certificados de idoneidad se solicitan para realizar estancias formativas o trámites administrativos, no necesariamente para un ejercicio permanente fuera de nuestro país2.
En cambio, el fenómeno más significativo es la redistribución interna del ejercicio profesional, con un crecimiento sostenido de la actividad en la sanidad privada y de los modelos mixtos. Esta tendencia no implica una pérdida neta de médicos, pero sí introduce tensiones en la planificación del SNS, especialmente en zonas donde el sector privado resulta más competitivo en cuanto a condiciones laborales y opciones de conciliación2.
Esta evolución refleja cambios estructurales en las preferencias profesionales y en el mercado sanitario, más que una desafección generalizada hacia el sistema público2.
El Estudio de Demografía Médica 2025 de la OMC dibuja un escenario en el que eficiencia, relevo generacional y distribución territorial aparecen estrechamente interrelacionados2.
Al estar las competencias de salud transferidas a las comunidades autónomas, los datos nacionales permiten identificar tendencias, pero la gestión efectiva depende de decisiones descentralizadas y de la capacidad de coordinación entre regiones2.
Sin llegar a conclusiones alarmistas, el informe aporta una base empírica sólida para comprender que los desafíos de la profesión médica en España no responden a una única causa, sino a la interacción de factores organizativos, demográficos y territoriales que condicionan el funcionamiento del SNS en su conjunto2.
Con todo lo anterior, la OMC propone mecanismos de coordinación para abordar estos desafíos estructurales. Entre ellos figura realizar un pacto de reposición en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) para armonizar criterios de planificación y movilización de recursos humanos médicos, especialmente en zonas con más déficit2.
Asimismo, este organismo colegial sugiere aplicar incentivos de fidelización para médicos y ajustar de manera dinámica la oferta de plazas MIR, para responder mejor a las proyecciones de jubilación y a las necesidades asistenciales emergentes2.
Finalmente, la OMC aboga por impulsar el liderazgo femenino y potenciar el uso de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial para optimizar procesos clínicos y administrativos2.
Fuentes:
1. . Eurostat, Healthcare personnel statistics – physicians https://ec.europa.eu/eurostat/statistics-explained/index.php?title=Healthcare_personnel_statistics_-_physicians
2. Organización Médica Colegial, Estudio sobre demografía médica 2025 https://www.cgcom.es/sites/main/files/files/2025-10/OMC_Demograf%C3%ADa_M%C3%A9dica_2025.pdf
La OMC desgrana el estado de la profesión médica y aborda aspectos como el envejecimiento profesional, la distribución territorial, la formación especializada y los desafíos estructurales
España cuenta hoy con 439 facultativos por cada 100.000 habitantes, una cifra superior a los 420 de la media de la Unión Europea (UE), que sitúa a nuestro país como el 11.º en cuanto a densidad de médicos en el territorio comunitario1.
Sin embargo, la aparente fortaleza cuantitativa que supone tener más de 310.558 médicos colegiados (a 31 de diciembre de 2024) convive con tensiones crecientes en el funcionamiento cotidiano del Sistema Nacional de Salud (SNS)2.
El Estudio de Demografía Médica 2025 que la Organización Médica Colegial (OMC) difundió en octubre ofrece una radiografía detallada de la situación que permite analizar el problema de manera profunda desde una perspectiva estructural2.
Uno de los mensajes más claros de la OMC es que España no presenta un déficit estructural de médicos en términos de oferta. Este organismo subraya que la densidad de profesionales sanitarios es elevada y que el verdadero reto reside en cómo se organiza y gestiona la demanda asistencial2.
Dicho de otro modo, disponer de más médicos no garantiza una mayor eficiencia y ampliar infraestructuras tampoco reduce las listas de espera de manera automática si los flujos de trabajo no están bien coordinados2.
Así, la eficiencia del SNS está condicionada por diversos factores, como el hecho de estar fragmentado en 17 sistemas sanitarios autonómicos, la falta de datos compartidos sobre especialistas por territorio y la dificultad para planificar a medio y largo plazo, en un contexto de envejecimiento poblacional y aumento de la cronicidad2.
Por este motivo, los autores del estudio insisten en que la sobrecarga asistencial observada en determinados ámbitos no responde tanto a la escasez global de profesionales como a desequilibrios organizativos y territoriales que impactan directamente en el rendimiento2.
El envejecimiento de la profesión médica constituye uno de los principales desafíos demográficos del SNS. Los datos del registro colegial indican que el 36 % de los médicos tiene 55 o más años y las proyecciones establecen que uno de cada cuatro facultativos se jubilará en la próxima década2.
Esta cifra se eleva ligeramente entre los médicos sin especialidad, donde la tasa de jubilación estimada alcanza el 25,7 % en 2035, frente a una proporción algo inferior entre los especialistas2.
No parece que el relevo generacional se vaya a producir de forma homogénea, ya que comunidades autónomas como Aragón, Asturias y Castilla y León concentran los mayores porcentajes de profesionales próximos a la jubilación. Además, el impacto varía: especialidades como Medicina Legal y Forense (57,9 %), Medicina del trabajo (57,4 %), Bioquímica Clínica (54,9 %) o Análisis clínicos (51,0 %) arrastran un envejecimiento acusado2.
Aunque el número de plazas de médicos internos residentes (MIR) ha aumentado de forma sostenida, la reposición efectiva depende de múltiples factores: abandonos, movilidad, cambios de ámbito profesional y capacidad real de absorción por parte de los servicios de salud autonómicos2.
Uno de los elementos más destacados del informe es la diferencia entre densidad de médicos por población y densidad por superficie. Mientras comunidades como Madrid, Asturias o Navarra superan ampliamente la media nacional en médicos por 100.000 habitantes, el análisis por kilómetro cuadrado pone de manifiesto una realidad muy distinta en múltiples zonas de la geografía española2.
En comunidades extensas y poco pobladas como Castilla-La Mancha, Extremadura y Castilla y León, la densidad de médicos por km² (0,12; 0,14; y 0,15; respectivamente) es significativamente inferior a la media nacional, lo que condiciona el acceso efectivo a la atención sanitaria. Este contraste resulta clave para entender por qué el problema no es tanto cuántos médicos hay, sino dónde ejercen y en qué condiciones2.
Eso sí, existe una movilidad geográfica creciente: el 17,9 % de los médicos ha cambiado de provincia desde su primera colegiación y el 13,4 % ha cambiado de comunidad autónoma, especialmente en aquellos que tienen entre 35 y 54 años. Estos flujos internos influyen directamente en la disponibilidad real de profesionales en cada lugar y refuerzan la complejidad del equilibrio autonómico2.
Frente al discurso recurrente sobre la “fuga de médicos” al extranjero, el estudio aporta un matiz relevante: la migración internacional es limitada. Entre 2017 y 2024, la tasa de médicos que abandonaron España rondó el 11,7 %. Asimismo, muchos certificados de idoneidad se solicitan para realizar estancias formativas o trámites administrativos, no necesariamente para un ejercicio permanente fuera de nuestro país2.
En cambio, el fenómeno más significativo es la redistribución interna del ejercicio profesional, con un crecimiento sostenido de la actividad en la sanidad privada y de los modelos mixtos. Esta tendencia no implica una pérdida neta de médicos, pero sí introduce tensiones en la planificación del SNS, especialmente en zonas donde el sector privado resulta más competitivo en cuanto a condiciones laborales y opciones de conciliación2.
Esta evolución refleja cambios estructurales en las preferencias profesionales y en el mercado sanitario, más que una desafección generalizada hacia el sistema público2.
El Estudio de Demografía Médica 2025 de la OMC dibuja un escenario en el que eficiencia, relevo generacional y distribución territorial aparecen estrechamente interrelacionados2.
Al estar las competencias de salud transferidas a las comunidades autónomas, los datos nacionales permiten identificar tendencias, pero la gestión efectiva depende de decisiones descentralizadas y de la capacidad de coordinación entre regiones2.
Sin llegar a conclusiones alarmistas, el informe aporta una base empírica sólida para comprender que los desafíos de la profesión médica en España no responden a una única causa, sino a la interacción de factores organizativos, demográficos y territoriales que condicionan el funcionamiento del SNS en su conjunto2.
Con todo lo anterior, la OMC propone mecanismos de coordinación para abordar estos desafíos estructurales. Entre ellos figura realizar un pacto de reposición en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) para armonizar criterios de planificación y movilización de recursos humanos médicos, especialmente en zonas con más déficit2.
Asimismo, este organismo colegial sugiere aplicar incentivos de fidelización para médicos y ajustar de manera dinámica la oferta de plazas MIR, para responder mejor a las proyecciones de jubilación y a las necesidades asistenciales emergentes2.
Finalmente, la OMC aboga por impulsar el liderazgo femenino y potenciar el uso de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial para optimizar procesos clínicos y administrativos2.
Fuentes:
1. . Eurostat, Healthcare personnel statistics – physicians https://ec.europa.eu/eurostat/statistics-explained/index.php?title=Healthcare_personnel_statistics_-_physicians
2. Organización Médica Colegial, Estudio sobre demografía médica 2025 https://www.cgcom.es/sites/main/files/files/2025-10/OMC_Demograf%C3%ADa_M%C3%A9dica_2025.pdf