Salud mental y bienestar de los profesionales sanitarios
La salud mental de los profesionales sanitarios está influida por determinantes sociales y factores laborales. Es clave identificar riesgos y recursos, promover la equidad en el acceso a […]
Los doctores presentan menor mortalidad y mayor esperanza de vida que otros grupos profesionales, pero también un índice más elevado de suicidios
La profesión médica se asocia con un mayor conocimiento de los factores de riesgo para preservar la salud y de los hábitos que favorecen el hecho de disfrutar de una vida larga y de calidad1.
Esta ventaja no es solo una percepción: diferentes estudios confirman que los médicos presentan una esperanza de vida superior a la de la población general como consecuencia de su mayor acceso a recursos preventivos y de tener un estilo de vida más saludable1.
Sin embargo, la exposición a altos niveles de estrés y el desgaste emocional pueden erosionar parte de la ventaja que les supone estar al tanto de los cuidados médicos. De hecho, diversas investigaciones indican que los profesionales sanitarios afrontan ciertos riesgos específicos1.
En 2019, el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) reveló que la tasa bruta de mortalidad entre estos profesionales de España fue de 4,8 médicos por cada 1.000 habitantes entre 2005 y 2014, frente a los 12,3 de la población general. Eso sí, se centró sobre todo en varones con más de 30 años2.
Este primer Estudio de Mortalidad de la profesión médica que la Organización Médica Colegial de España (OMC) realizó en colaboración con el Instituto Nacional de Estadística (INE) situó la esperanza de vida en 82 años para los médicos y 83 para las médicas, entre uno y dos años más que la media nacional2.
Las principales causas de fallecimiento de médicos son los tumores y enfermedades en los aparatos circulatorio y respiratorio, como sucede con el resto de la población. En el caso de las tumoraciones, suponen un 5,4% más de muertes que en otras personas, con una diferencia del 12,1% entre los 40 y los 49 años2.
Aunque las féminas tienen tasas de mortalidad inferiores a los varones cuando realizan otros trabajos, esta ventaja no siempre está presente cuando desarrollan diversos empleos en el sistema sanitario1.
En particular, las médicas experimentan una mortalidad mayor que los médicos por neoplasias y enfermedades respiratorias inferiores crónicas, a pesar de la menor mortalidad por estas causas entre las mujeres con ocupaciones de altos ingresos en las que no se realizan cuidados1.
La salud mental de los profesionales sanitarios está influida por determinantes sociales y factores laborales. Es clave identificar riesgos y recursos, promover la equidad en el acceso a […]
Un análisis mostró que los médicos de Estados Unidos tienen una tasa de mortalidad inferior a la de otros grupos profesionales, una diferencia que se amplía en edades avanzadas. Mientras que los trabajadores negros poseen las tasas de mortalidad más altas en todas las ocupaciones, la mayor disparidad entre trabajadores negros y blancos se observó entre los médicos, un reflejo de las desigualdades sociales estructurales del territorio estadounidense1.
Otra investigación apunta que los médicos de Reino Unido disfrutan de una mayor esperanza de vida que la población general, pero factores como el estrés laboral, la sobrecarga asistencial y la exposición a turnos prolongados afectan a su salud física y mental. Allí, las especialidades con una edad promedio superior son las de los médicos generales, los cirujanos y los patólogos, mientras que quienes mueren antes son los médicos de urgencias, los anestesistas y radiólogos. El cáncer es la causa más común de muerte y no difiere por especialidad3.
En países como Canadá, la edad media de fallecimiento de los médicos es de 80 años. Las especialidades como psiquiatría y medicina de urgencias tienden a disminuir esa cifra, mientras que cirugía, medicina interna y salud pública se asocian con edades de fallecimiento más avanzadas. En definitiva, la edad media de muerte de un médico puede diferir de la del resto de la población debido a su entorno laboral, el medio ambiente y el estrés durante su formación4.
El reverso de la mayor longevidad de los médicos es que presentan tasas de suicidio más altas que la población general. Al parecer, buscan ayuda en menor medida que otras personas y sus tasas de éxito a la hora de acabar con su vida son superiores. Esta tendencia es más pronunciada entre psiquiatras, otorrinolaringólogos, cirujanos y anestesistas5.
En España, el porcentaje de suicidios entre facultativos alcanza un promedio del 1,3%, frente al 0,8% del conjunto de la sociedad, con un repunte entre los 40 y los 59 años. Asimismo, las médicas registran un 7,5% más de casos de suicidio que el resto de mujeres2.
En septiembre de 2023, el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM) acogió una jornada en la que se subrayó que la salud mental para evitar estas pérdidas humanas es una prioridad pendiente dentro de la profesión, ya que este patrón se reproduce en el ámbito internacional5.
La presión por las largas jornadas laborales, las altas expectativas y el peso emocional de la atención al paciente crean desafíos únicos a residentes, médicos, profesores y demás profesionales sanitarios. Proporcionarles oportunidades para atender su salud mental debería ser parte vital de una cultura laboral recomendable, en la que las instituciones tienen que desempeñar un papel fundamental6.
Fuentes:
1. https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/article-abstract/2830179
2. https://www.cgcom.es/notas-de-prensa/estudio-de-mortalidad-de-la-profesion-medica
3. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/lim2.23
4. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/lim2.114
6. https://www.acgme.org/newsroom/blog/2025/caring-for-those-who-care/
Los doctores presentan menor mortalidad y mayor esperanza de vida que otros grupos profesionales, pero también un índice más elevado de suicidios
La profesión médica se asocia con un mayor conocimiento de los factores de riesgo para preservar la salud y de los hábitos que favorecen el hecho de disfrutar de una vida larga y de calidad1.
Esta ventaja no es solo una percepción: diferentes estudios confirman que los médicos presentan una esperanza de vida superior a la de la población general como consecuencia de su mayor acceso a recursos preventivos y de tener un estilo de vida más saludable1.
Sin embargo, la exposición a altos niveles de estrés y el desgaste emocional pueden erosionar parte de la ventaja que les supone estar al tanto de los cuidados médicos. De hecho, diversas investigaciones indican que los profesionales sanitarios afrontan ciertos riesgos específicos1.
En 2019, el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) reveló que la tasa bruta de mortalidad entre estos profesionales de España fue de 4,8 médicos por cada 1.000 habitantes entre 2005 y 2014, frente a los 12,3 de la población general. Eso sí, se centró sobre todo en varones con más de 30 años2.
Este primer Estudio de Mortalidad de la profesión médica que la Organización Médica Colegial de España (OMC) realizó en colaboración con el Instituto Nacional de Estadística (INE) situó la esperanza de vida en 82 años para los médicos y 83 para las médicas, entre uno y dos años más que la media nacional2.
Las principales causas de fallecimiento de médicos son los tumores y enfermedades en los aparatos circulatorio y respiratorio, como sucede con el resto de la población. En el caso de las tumoraciones, suponen un 5,4% más de muertes que en otras personas, con una diferencia del 12,1% entre los 40 y los 49 años2.
Aunque las féminas tienen tasas de mortalidad inferiores a los varones cuando realizan otros trabajos, esta ventaja no siempre está presente cuando desarrollan diversos empleos en el sistema sanitario1.
En particular, las médicas experimentan una mortalidad mayor que los médicos por neoplasias y enfermedades respiratorias inferiores crónicas, a pesar de la menor mortalidad por estas causas entre las mujeres con ocupaciones de altos ingresos en las que no se realizan cuidados1.
Un análisis mostró que los médicos de Estados Unidos tienen una tasa de mortalidad inferior a la de otros grupos profesionales, una diferencia que se amplía en edades avanzadas. Mientras que los trabajadores negros poseen las tasas de mortalidad más altas en todas las ocupaciones, la mayor disparidad entre trabajadores negros y blancos se observó entre los médicos, un reflejo de las desigualdades sociales estructurales del territorio estadounidense1.
Otra investigación apunta que los médicos de Reino Unido disfrutan de una mayor esperanza de vida que la población general, pero factores como el estrés laboral, la sobrecarga asistencial y la exposición a turnos prolongados afectan a su salud física y mental. Allí, las especialidades con una edad promedio superior son las de los médicos generales, los cirujanos y los patólogos, mientras que quienes mueren antes son los médicos de urgencias, los anestesistas y radiólogos. El cáncer es la causa más común de muerte y no difiere por especialidad3.
En países como Canadá, la edad media de fallecimiento de los médicos es de 80 años. Las especialidades como psiquiatría y medicina de urgencias tienden a disminuir esa cifra, mientras que cirugía, medicina interna y salud pública se asocian con edades de fallecimiento más avanzadas. En definitiva, la edad media de muerte de un médico puede diferir de la del resto de la población debido a su entorno laboral, el medio ambiente y el estrés durante su formación4.
El reverso de la mayor longevidad de los médicos es que presentan tasas de suicidio más altas que la población general. Al parecer, buscan ayuda en menor medida que otras personas y sus tasas de éxito a la hora de acabar con su vida son superiores. Esta tendencia es más pronunciada entre psiquiatras, otorrinolaringólogos, cirujanos y anestesistas5.
En España, el porcentaje de suicidios entre facultativos alcanza un promedio del 1,3%, frente al 0,8% del conjunto de la sociedad, con un repunte entre los 40 y los 59 años. Asimismo, las médicas registran un 7,5% más de casos de suicidio que el resto de mujeres2.
En septiembre de 2023, el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM) acogió una jornada en la que se subrayó que la salud mental para evitar estas pérdidas humanas es una prioridad pendiente dentro de la profesión, ya que este patrón se reproduce en el ámbito internacional5.
La presión por las largas jornadas laborales, las altas expectativas y el peso emocional de la atención al paciente crean desafíos únicos a residentes, médicos, profesores y demás profesionales sanitarios. Proporcionarles oportunidades para atender su salud mental debería ser parte vital de una cultura laboral recomendable, en la que las instituciones tienen que desempeñar un papel fundamental6.
Fuentes:
1. https://jamanetwork.com/journals/jamainternalmedicine/article-abstract/2830179
2. https://www.cgcom.es/notas-de-prensa/estudio-de-mortalidad-de-la-profesion-medica
3. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/lim2.23
4. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/lim2.114
6. https://www.acgme.org/newsroom/blog/2025/caring-for-those-who-care/