Salud mental y bienestar de los profesionales sanitarios
La salud mental de los profesionales sanitarios está influida por determinantes sociales y factores laborales. Es clave identificar riesgos y recursos, promover la equidad en el acceso a […]
La detección temprana y los tratamientos adecuados ayudarían a minimizar los nuevos casos provocados por estilos de vida poco saludables
Las enfermedades cardiovasculares, tradicionalmente asociadas a personas de edades avanzadas, ha registrado un aumento en las etapas más tempranas. Durante las últimas dos décadas se ha observado un incremento sostenido en la incidencia de insuficiencia cardíaca y otras cardiopatías entre niños, adolescentes y adultos jóvenes como consecuencia de la combinación de1:
Esta nueva realidad clínica exige atención inmediata con iniciativas como la detección temprana, el desarrollo de estrategias de prevención específicas y el establecimiento de enfoques de gestión multidisciplinares1.
Las cardiopatías congénitas son una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en niños, aunque se dan variaciones significativas sustanciales en la carga de morbilidad entre las diferentes regiones del mundo2.
En 2021, la prevalencia mundial de enfermedades cardiacas congénitas en menores de cinco años fue superior a los 4,18 millones, un 3,4 % superior a 1990. Sin embargo, su mortalidad asociada decreció un 56,2 %, y los años de vida ajustados por discapacidad disminuyeron un 55,7 % entre 1990 y 20212.
Ciertos avances en cirugía neonatal han mejorado las tasas de supervivencia de los niños con cardiopatías congénitas, aunque muchos mantienen un riesgo elevado de desarrollar problemas cardiacos por3:
Los datos epidemiológicos sobre adolescentes y adultos jóvenes todavía son escasos, pero sí se conoce que la prevalencia de insuficiencias cardiacas en este colectivo va en aumento y tiene un impacto creciente4.
La investigación en Europa muestra un crecimiento preocupante de los factores de riesgo cardiovascular desde la infancia. En los adolescentes del viejo continente se ha detectado una mayor prevalencia de obesidad infantil y hábitos nocivos que les predisponen a sufrir eventos coronarios en la edad adulta4.
Además, hay indicios de que ciertos eventos cardiovasculares no siempre están diagnosticados o bien tratados y eso desdibujaría la magnitud real del problema4.
La salud mental de los profesionales sanitarios está influida por determinantes sociales y factores laborales. Es clave identificar riesgos y recursos, promover la equidad en el acceso a […]
El consumo de alimentos ultraprocesados y el aumento del sedentarismo han generado un caldo de cultivo que acelera el deterioro en los hábitos de salud de los jóvenes. Algunos de los comportamientos de riesgo más identificados en los últimos tiempos son5:
Hay que tener en cuenta el efecto de estas conductas, sobre todo en la presión arterial y la función endotelial. La identificación temprana de ciertos hábitos permitiría a los profesionales sanitarios prevenir la progresión de enfermedades cardiovasculares5.
Los datos generales de mortalidad por fallos cardiacos van en aumento en Estados Unidos desde 2012, aunque esto no afecta por igual a todas las poblaciones. Un estudio documenta que el mayor incremento de los fallecimientos por insuficiencia cardiaca que se produjeron en ese país norteamericano tuvo lugar en los adultos menores de 45 años, con un 906,3 %6.
Además de los factores individuales, las condiciones sociales y económicas o las opciones de recibir la atención sanitaria adecuada jugarían un papel importante. De hecho, el acceso menos frecuente a los tratamientos cardiovasculares modernos con más coste estaría limitando la eficacia de las intervenciones, especialmente en grupos vulnerables7.
La prevención primordial busca evitar el desarrollo de factores de riesgo cardiovascular, mientras que la primaria implica tratarlos para prevenir enfermedades cardiovasculares5.
La evidencia actual indica que factores modificables del estilo de vida, muchos de ellos arraigados desde la infancia, están sentando las bases para que tenga lugar una epidemia cardiovascular en edades cada vez más tempranas. Por ejemplo, en España ya se sabe que existe una elevada prevalencia de factores de riesgo cardiovascular en los jóvenes españoles económicamente activos8.
Ante este panorama, los expertos señalan que la respuesta debe ser multidimensional4:
Por este motivo, los profesionales sanitarios tienen un papel primordial a la hora de identificar riesgos emergentes, educar a pacientes y familias, y abogar por entornos que favorezcan una vida saludable para el corazón1.
La promoción de la sensibilización y la integración de intervenciones específicas por edad podrían reducir de manera considerable la carga de enfermedades cardíacas y mejorar los resultados a largo plazo entre las poblaciones más jóvenes1.
Se reconoce ampliamente que ciertos comportamientos de salud ofrecen una protección significativa contra las enfermedades cardiovasculares en niños y adolescentes5:
Fuentes:
1. World Journal of Cardiology, Emerging risk factors for heart failure in younger populations: A growing public health concern https://www.wjgnet.com/1949-8462/full/v17/i4/104717.htm
2. Frontiers, Global, regional, and national epidemiology of congenital heart disease in children from 1990 to 2021 https://www.frontiersin.org/journals/cardiovascular-medicine/articles/10.3389/fcvm.2025.1522644/full
3. Nature Reviews Cardiology, Changing epidemiology of congenital heart disease: effect on outcomes and quality of care in adults https://www.nature.com/articles/s41569-022-00749-y
4. European Heart Journal, Trends and projections of heart failure among adolescents and young adults: an in-depth analysis for the Global Burden of Disease Study 2021 https://academic.oup.com/ehjqcco/advance-article/doi/10.1093/ehjqcco/qcaf040/8162716
5. European Jornal of Pediatrics, Emerging cardiovascular risk factors in childhood and adolescence: a narrative review https://link.springer.com/article/10.1007/s00431-025-06102-y
6. JAMA Cardiology, Reversals in the Decline of Heart Failure Mortality in the US, 1999 to 2021 https://jamanetwork.com/journals/jamacardiology/fullarticle/2817830
7. Duke University School of Medicine, Study Shows Alarming Rise in Heart Failure Deaths, Especially Among Younger Adults https://medschool.duke.edu/news/study-shows-alarming-rise-heart-failure-deaths-especially-among-younger-adults
8. Revista Española de Cardiología, Estilo de vida y riesgo cardiovascular de jóvenes trabajadores: hallazgos en una cohorte de toda España https://www.revespcardiol.org/es-estilo-de-vida-y-riesgo-cardiovascular-d-articulo-S0300893224000654
La detección temprana y los tratamientos adecuados ayudarían a minimizar los nuevos casos provocados por estilos de vida poco saludables
Las enfermedades cardiovasculares, tradicionalmente asociadas a personas de edades avanzadas, ha registrado un aumento en las etapas más tempranas. Durante las últimas dos décadas se ha observado un incremento sostenido en la incidencia de insuficiencia cardíaca y otras cardiopatías entre niños, adolescentes y adultos jóvenes como consecuencia de la combinación de1:
Esta nueva realidad clínica exige atención inmediata con iniciativas como la detección temprana, el desarrollo de estrategias de prevención específicas y el establecimiento de enfoques de gestión multidisciplinares1.
Las cardiopatías congénitas son una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en niños, aunque se dan variaciones significativas sustanciales en la carga de morbilidad entre las diferentes regiones del mundo2.
En 2021, la prevalencia mundial de enfermedades cardiacas congénitas en menores de cinco años fue superior a los 4,18 millones, un 3,4 % superior a 1990. Sin embargo, su mortalidad asociada decreció un 56,2 %, y los años de vida ajustados por discapacidad disminuyeron un 55,7 % entre 1990 y 20212.
Ciertos avances en cirugía neonatal han mejorado las tasas de supervivencia de los niños con cardiopatías congénitas, aunque muchos mantienen un riesgo elevado de desarrollar problemas cardiacos por3:
Los datos epidemiológicos sobre adolescentes y adultos jóvenes todavía son escasos, pero sí se conoce que la prevalencia de insuficiencias cardiacas en este colectivo va en aumento y tiene un impacto creciente4.
La investigación en Europa muestra un crecimiento preocupante de los factores de riesgo cardiovascular desde la infancia. En los adolescentes del viejo continente se ha detectado una mayor prevalencia de obesidad infantil y hábitos nocivos que les predisponen a sufrir eventos coronarios en la edad adulta4.
Además, hay indicios de que ciertos eventos cardiovasculares no siempre están diagnosticados o bien tratados y eso desdibujaría la magnitud real del problema4.
El consumo de alimentos ultraprocesados y el aumento del sedentarismo han generado un caldo de cultivo que acelera el deterioro en los hábitos de salud de los jóvenes. Algunos de los comportamientos de riesgo más identificados en los últimos tiempos son5:
Hay que tener en cuenta el efecto de estas conductas, sobre todo en la presión arterial y la función endotelial. La identificación temprana de ciertos hábitos permitiría a los profesionales sanitarios prevenir la progresión de enfermedades cardiovasculares5.
Los datos generales de mortalidad por fallos cardiacos van en aumento en Estados Unidos desde 2012, aunque esto no afecta por igual a todas las poblaciones. Un estudio documenta que el mayor incremento de los fallecimientos por insuficiencia cardiaca que se produjeron en ese país norteamericano tuvo lugar en los adultos menores de 45 años, con un 906,3 %6.
Además de los factores individuales, las condiciones sociales y económicas o las opciones de recibir la atención sanitaria adecuada jugarían un papel importante. De hecho, el acceso menos frecuente a los tratamientos cardiovasculares modernos con más coste estaría limitando la eficacia de las intervenciones, especialmente en grupos vulnerables7.
La prevención primordial busca evitar el desarrollo de factores de riesgo cardiovascular, mientras que la primaria implica tratarlos para prevenir enfermedades cardiovasculares5.
La evidencia actual indica que factores modificables del estilo de vida, muchos de ellos arraigados desde la infancia, están sentando las bases para que tenga lugar una epidemia cardiovascular en edades cada vez más tempranas. Por ejemplo, en España ya se sabe que existeuna elevada prevalencia de factores de riesgo cardiovascular en los jóvenes españoles económicamente activos8.
Ante este panorama, los expertos señalan la respuesta debe ser multidimensional4:
Por este motivo, los profesionales sanitarios tienen un papel primordial a la hora de identificar riesgos emergentes, educar a pacientes y familias, y abogar por entornos que favorezcan una vida saludable para el corazón1.
La promoción de la sensibilización y la integración de intervenciones específicas por edad podrían reducir de manera considerable la carga de enfermedades cardíacas y mejorar los resultados a largo plazo entre las poblaciones más jóvenes1.
Se reconoce ampliamente que ciertos comportamientos de salud ofrecen una protección significativa contra las enfermedades cardiovasculares en niños y adolescentes5:
Fuentes:
1. World Journal of Cardiology, Emerging risk factors for heart failure in younger populations: A growing public health concern https://www.wjgnet.com/1949-8462/full/v17/i4/104717.htm
2. Frontiers, Global, regional, and national epidemiology of congenital heart disease in children from 1990 to 2021 https://www.frontiersin.org/journals/cardiovascular-medicine/articles/10.3389/fcvm.2025.1522644/full
3. Nature Reviews Cardiology, Changing epidemiology of congenital heart disease: effect on outcomes and quality of care in adults https://www.nature.com/articles/s41569-022-00749-y
4. European Heart Journal, Trends and projections of heart failure among adolescents and young adults: an in-depth analysis for the Global Burden of Disease Study 2021 https://academic.oup.com/ehjqcco/advance-article/doi/10.1093/ehjqcco/qcaf040/8162716
5. European Jornal of Pediatrics, Emerging cardiovascular risk factors in childhood and adolescence: a narrative review https://link.springer.com/article/10.1007/s00431-025-06102-y
6. JAMA Cardiology, Reversals in the Decline of Heart Failure Mortality in the US, 1999 to 2021 https://jamanetwork.com/journals/jamacardiology/fullarticle/2817830
7. Duke University School of Medicine, Study Shows Alarming Rise in Heart Failure Deaths, Especially Among Younger Adults https://medschool.duke.edu/news/study-shows-alarming-rise-heart-failure-deaths-especially-among-younger-adults
8. Revista Española de Cardiología, Estilo de vida y riesgo cardiovascular de jóvenes trabajadores: hallazgos en una cohorte de toda España https://www.revespcardiol.org/es-estilo-de-vida-y-riesgo-cardiovascular-d-articulo-S0300893224000654