Los equipos médicos se enfrentan a exigencias constantes durante su práctica, ya que padecen jornadas largas en las que tienen que tomar numerosas decisiones complejas. Estas condiciones laborales favorecen el agotamiento cognitivo y emocional, y la fatiga acumulada aumenta el riesgo de que cometan errores clínicos1.
Introducir pausas breves de hasta 10 minutos entre tareas puede ser una estrategia eficaz para revitalizar la energía profesional, mejorar el estado de ánimo y hasta reducir los errores de los profesionales sanitarios a la hora de atender a pacientes1.
Estimar su eficacia
Existen estudios científicos en los que sus autores se han centrado en calcular qué eficacia tienen los microdescansos en la mejora del bienestar y el rendimiento. Para lograrlo han analizado vigor o fatiga y las condiciones laborales, con la intención de encontrar los momentos en los que sería mejor establecer esos ceses en la actividad1.
Una revisión concluyó que los microdescansos elevan significativamente el vigor y disminuyen la fatiga. Aunque el impacto en el rendimiento no es tan marcado, esto indica que esos recesos refuerzan el bienestar subjetivo, algo esencial para mantener la atención y reducir el margen de error en tareas clínicas1.
Los análisis sobre los tipos de rendimiento revelaron solo efectos significativos en tareas con menos exigencias cognitivas. Así, cuanto más largo es el descanso, mayor es el impulso en la performance. En cualquier caso, la recuperación tras realizar actividades agotadoras puede necesitar más de 10 minutos de descanso1.
Actividad física breve
Otra revisión sistemática centrada en trabajadores sedentarios respalda la utilidad de disponer de microdescansos activos que consistan en realizar de 2 a 3 minutos de ejercicio suave cada media hora para mejorar la salud física y mental sin perjudicar la productividad2.
En este ámbito, los médicos podrían realizar estiramientos o movilizaciones leves entre consultas o tras realizar procedimientos para facilitar su recuperación energética.
Aliviar la tensión intraoperatoria
Hasta el momento, la interrupción del trabajo intraoperatorio supone una estrategia laboral que ha demostrado efectos positivos en estudios de intervención organizativa a pequeña escala. En el quirófano, donde la tensión postural y el desgaste físico son elevados, esos microdescansos pueden ser clave para preservar la precisión técnica y el foco3.
La cirugía laparoscópica resulta menos invasiva para el paciente que la abierta. Sin embargo, los cirujanos que la realizan tienen más riesgo de desarrollar trastornos musculoesqueléticos debido a la incomodidad de las posturas que tienen que adoptar durante esas intervenciones3.
En un ensayo controlado con cirujanos realizando cirugía simulada durante una hora y media, se probaron descansos pasivos y activos de 2,5 minutos entre tres bloques de trabajo de 30 minutos. Aunque no se detectaron diferencias estadísticas significativas en el ritmo cardiaco, la actividad muscular o las articulaciones, sí se observó que pueden contrarrestar cierta fatiga en el hombro y un aumento en la variabilidad de la frecuencia cardíaca, lo que sugiere un alivio del estrés físico3.
En MSD Profesionales
Artículo divulgativo
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Indicios positivos, certezas limitadas
Una revisión centrada en médicos de Reino Unido concluyó que las pausas de hasta 60 minutos durante el turno laboral, en las cuales los sanitarios se pueden ausentar o abstraer de su lugar de trabajo, tienden a mejorar algunos indicadores de bienestar y desempeño4.
La investigación fue muy variada, desde microdescansos hasta sesiones de yoga o ejercicios y pausas estándar de 30 minutos. Las encuestas y los estudios de cohortes se centraron en aspectos como el impacto en la tensión ocular digital, el tiempo de reacción, el agotamiento, el estrés, los accidentes laborales, la prescripción inadecuada, el agotamiento emocional, los conflictos en el trabajo o comportamientos alimenticios saludables4.
El análisis de estas iniciativas diversas sugiere una tendencia favorable, aunque la calidad metodológica del conjunto de estudios no permite extraer conclusiones firmes y es necesario realizar más estudios estandarizados con definiciones y medidas homogéneas4.
Recomendaciones prácticas
Frecuencia y tipo
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Sería ideal realizar un descanso breve cada vez que se cambia de tarea clínica: consulta, revisión o procedimiento1,4.
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Actividades: dar un paseo corto; realizar estiramientos, respiración consciente o desconexión visual. En cirugía, hacer pausas activas con movilizaciones leves o cambios posturales, si es posible3.
Duración efectiva
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Recargas muy breves: paréntesis incluso de 40 segundos han demostrado recuperar la atención y mejorar el rendimiento en otros contextos1.
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Para tareas menos cognitivas, los descansos de hasta 10 minutos cumplen su función, pero en tareas muy exigentes con alta carga cognitiva podrían no ser suficientes para mejorar el rendimiento1.
Actividad según el objetivo
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Desactivación cognitiva: breve paseo, cambio de foco visual1.
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Recuperación física: estiramientos, movimientos suaves2,3.
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Recarga emocional: respiración consciente, pausa mental4.
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Ejercicio ligero, de 2 o 3 min cada media hora, aporta beneficios sin provocar pérdidas laborales2.
Barreras y soluciones
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Percepción de tiempo perdido: invertir unos pocos segundos en una pequeña recarga de energía pueden prevenir errores costosos1.
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Falta de costumbre: en los equipos de trabajo conviene fomentar el establecimiento de micropausas obligatorias tras llevar a cabo determinados procedimientos4.
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Limitaciones físicas: las organizaciones deberían ofrecer espacios para realizar pausas breves, incluso en zonas comunes2,3.
Riesgos de no parar
Si no se tienen descansos suficientes y se aborda otra tarea antes de recuperar energías, los errores se pueden repetir, mantener y hasta agravar1.
En momentos de alta presión, como las emergencias médicas, puede no haber posibilidad material de realizar pausas; sin embargo, incluso una parada de apenas 30 segundos para desentumecer las articulaciones puede marcar la diferencia3,4.
Fuentes:
1. PMC, “Give me a break!” A systematic review and meta-analysis on the efficacy of micro-breaks for increasing well-being and performance https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9432722/
2. Cogent Engineering, Effects of active microbreaks on the physical and mental well-being of office workers: A systematic review https://www.researchgate.net/publication/357832200_Effects_of_active_microbreaks_on_the_physical_and_mental_well-being_of_office_workers_A_systematic_review
3. Surgical Endoscopy, Intraoperative active and passive breaks during minimally invasive surgery influence upper extremity physical strain and physical stress response—A controlled, randomized cross-over, laboratory trial https://link.springer.com/article/10.1007/s00464-023-10042-9
4. BMJ Open, Impact of intrawork rest breaks on doctors’ performance and well-being: systematic review https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9756173/